Mi amor:
Desde aquella noche en el bar, cuando tu padre nos presentó, algo dentro de mí supo que acababa de conocerte por una razón. Me quedé sin palabras al verte; fue amor a primera vista. Sentí una conexión que jamás había experimentado y supe que lo nuestro iba a ser mucho más que aquel momento.
En estos tres años no solo hemos compartido fotografías, fechas y viajes. Hemos construido una historia hecha de apoyo, paciencia y cariño. Cuando estoy mal, tú estás. Me proteges, me cuidas y crees en mí incluso cuando a mí me cuesta hacerlo. Me encanta esa forma tuya de cuidarme como a un niño. Te amo, mi niña; nunca lo dudes.
Gracias por acompañarme, por levantarme cada vez que me caigo y por hacer conmigo aquel primer viaje. Gracias por todo y, sobre todo, por ser mi lugar seguro ❤️
Quiero vivir contigo todos los capítulos que todavía no tienen foto: nuestro hogar, nuestras mañanas y, algún día, nuestro primer hijo. Te elegiría otra vez en aquel bar y en cualquier vida.
Feliz tercer aniversario. Te amo.
Siempre tuyo, Piero ❤️















